La pérdida de confianza en el sistema nos condena al hundimiento total.
Las crisis de las últimas décadas han sido superadas satisfactoriamente y han impulsado nuevos periodos de crecimiento. Y como siempre ha sido así, existe una confianza interna en la superación de la actual crisis, por parte de la gran mayoría de la población. Después de tantos difíciles momentos (incluido un confinamiento mundial en la pandemia), casi nadie piensa que la "crisis de los aranceles" pueda suponer algo más que un bache en el camino. Y esa historia de recuperación infinita tras las sucesivas crisis a lo largo del último siglo, constituye la base de la confianza en el sistema. Lo cierto es que en cada crisis ha sido necesario acudir a rescates cada vez más grandes. El tamaño de la deuda ha crecido en proporción y ha alcanzado un umbral crítico que amenaza con romper los esquemas de la seguridad, vigentes en el sistema fiduciario actual. La confianza en el dólar, en la FED, en el mercado de deuda USA ha sido puesta a prueba numerosas veces, con resultados aceptab...