Europa debe elegir si prefiere el vasallaje o la confrontación.
Europa se ha caracterizado en los últimos tiempos por unos políticos de "perfil apaciguador". Frente a un "rival" como Trump, está claro que esa política te lleva a terminar sirviendo pleitesía, sin conseguir nada a cambio.
No solo es depender del armamento, logística, satélites y acuerdos comerciales, sino que además ahora debe ceder territorio o atenerse a las consecuencias. Es curioso que hemos elegido "guerrear" en Ucrania, defendiendo al país de la agresión rusa e imponiendo sanciones que, al tiempo que nos perjudicaban claramente (obsérvese la elevada factura energética que ha hundido la industria europea (*), al perder el barato gas ruso), nos echaban en brazos de EE.UU., al depender de su gas-petróleo.
Ahora el "amigo" americano se revuelve contra nosotros y nos exige la entrega sin condiciones de Groenlandia. La negativa implica aranceles crecientes hasta que cedamos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este sábado que impondrá a partir del próximo 1 de febrero aranceles adicionales del 10% a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia por declarar su respaldo a Groenlandia frente a la amenaza del mandatario de hacerse con el control de la isla; un nuevo gravamen que permanecerá en vigor hasta que EEUU complete el proceso de "adquisición" del territorio.
Este arancel subirá a partir del 1 junio a un 25% y "deberá pagarse hasta que se llegue a un acuerdo para la compra total y completa de Groenlandia", ha hecho saber el mandatario en su plataforma Truth Social.
Trump señala concretamente a este grupo de países porque sus representantes, ha indicado, "han viajado a Groenlandia con fines desconocidos" y generado "una situación muy peligrosa para la seguridad y la supervivencia de nuestro planeta".
Esta presión nos coloca en la situación de Europa poco antes de la Segunda Guerra Mundial. Como dijo Churchill, "os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra, elegisteis el deshonor y tendréis la guerra".
Es evidente que Trump tiene sus planes y los llevará a cabo a rajatabla y el derecho internacional ya quedó hecho añicos tras el secuestro de Maduro y la intervención de Venezuela.
La diplomacia ha muerto y ahora es la "ley del más fuerte" la que se impone.
Aplicar aranceles a los países que "defienden" Groenlandia es el colmo de la desfachatez y si Europa termina cediendo, no sabemos donde estará el final de las "peticiones" de Trump.
Ya estamos muy mal, y no hay solución buena, porque dependemos de USA o Rusia, ambos contendientes en una u otra parte de Europa. Parece que la OTAN como asociación ya no tiene sentido y la defensa de Europa deberá quedar a cargo de los propios europeos, sin esperar ayuda exterior.
No tenemos recursos, no tenemos casi industria, no tenemos aliados, no tenemos ejército en las condiciones requeridas, apenas tenemos tecnología y desde luego, no tenemos ningún tipo de influencia en ninguna parte del mundo. Lo que sí tenemos es una deuda enorme, una demografía perniciosa y un estado del bienestar que no podemos pagar. Nuestra situación es completamente desesperada y por eso, todos se aprovechan.
Es evidente que la única "solución" factible es una completa integración de Europa y empezar a hacer uso de nuestra fuerza común, empezando por plantar cara a los rivales. Sí, vamos a perder de todos modos, pero al menos debemos intentarlo.
Vamos a sufrir una crisis económica brutal en los próximos años y el fondo debe estar bastante abajo. Hay que empezar a asumir la dureza de los tiempos futuros y empezar a preparar la reindustrialización, eliminar los ingentes gastos superfluos, barrer la burocracia y conseguir lo antes posible la integración completa, pagando los costes que haya que pagar. Hay que olvidar eso de "países ricos" y hacer un ejercicio de revisión de todo aquello que considerábamos seguro, porque ya no es así. Podemos negarnos a aceptar la realidad, pero su ignorancia no nos eximirá de sufrir las consecuencias de la crisis económica subsiguiente.
Quizás no somos conscientes todavía de que el pastel de los recursos está a punto de empezar a menguar. Mientras el resto de rivales está tomando posiciones (no hace falta comentar lo que está haciendo Trump, ¿verdad?), Europa ha estado viviendo de las rentas y ya no queda nada en el depósito.
La alternativa es, probablemente, la desintegración europea, un claro objetivo de nuestros rivales.
Ah, y esta vez espero que comuniquen la grave situación a la ciudadanía, en lugar de la política del avestruz. Sería deseable una comunicación franca e inmediata, en lugar de esperar al inicio de la crisis.
Desgraciadamente, dado el nivel de nuestros políticos, también puede ser que no compartan este diagnóstico y crean que aún estamos en buena disposición.
En fin, cuídense ... porque vienen tiempos muy duros.
(*) Alemania es un buen ejemplo del desastre industrial de los últimos años.

“A 10% tariff “on any and all goods sent to the United States of America” will impact Denmark, Norway, Sweden, France, Germany, the United Kingdom, the Netherlands, and Finland starting Feb. 1, according to a Truth Social post on Jan. 17. . ”
ResponderEliminarhttps://truthsocial.com/@realDonaldTrump/posts/115911344443637897
De París parriba no tiene pinta de que vaya a ser muy cómodo pasar un invierno sin combustibles ni comida traída desde cientos o miles de km.
ResponderEliminarFrom RT News. Things are changing very quickly.
ResponderEliminarhttps://www.rt.com/news/631075-eu-russia-about-turn/
En Estados Hundidos viven en una especie de paraíso terrenal: lo tienen todo, les sobra de todo y, por supuesto, son el modelo universal de cómo debe funcionar el mundo. Mientras tanto, en Europa, según algunos, estamos poco menos que recogiendo bellotas para sobrevivir.
ResponderEliminarEso sí, detalle curioso: la balanza comercial de Estados Hundidos con esta Europa tan “arruinada” resulta ser… deficitaria. Misterios insondables de la economía moderna.
Y más maravillas: allí están fenomenal y aquí fatal, pero por algún motivo inexplicable la gente sigue viniéndose a vivir a este continente decadente, y Madrid —esa ciudad que según ciertos discursos debería estar en ruinas— resulta tener la esperanza de vida más alta del planeta.
Debe de ser que estamos muy mal… pero se nos nota poco.
Mientras admitan el euro como moneda de pago, podemos seguir manteniéndonos. El problema es que nos digan que no lo admiten y entonces comprobaremos lo bien que estamos. Si nos queremos engañar ...
EliminarEfectivamente, no es que estemos bien; estamos francamente mal. Pero tampoco conviene olvidar que el resto del mundo no está precisamente para sacar pecho y, en más de un caso, están incluso peor. Toni Nadal solía decirle a su sobrino: “Si no puedes ganar a tu rival, al menos no le ayudes”. Pues bien, algunos parecéis empeñados en hacer exactamente lo contrario...
EliminarEntonces ya podemos finiquitar la otan, solo hay que tener cuidado con esquivar ciertos eventos, algo así como la "Primera defenestracion de Bruselas" o un evento similar(busque la "Segunda defenestracion de Praga"), se que al inicio parece una buena idea, pero......uhhhh...en fin, pero a esas alturas muchas cosas van a salir mal. Como latinoamericano puedo dar consejos, en la medida de mi capacidad.
ResponderEliminarBueno rusia obtuvo ms de lo que buscaba, buscaba la neutralidad de ucrania, obtuvo la desintegración de la otan, el problema es que también va a obtener la desintegración de la UE, lo cual implica caos político y civil, algo que dudo mucho que buscará rusia.
Bueno, bienvenidos al tercer mundo.....
Bueno, las cosas no son tan rápidas ...
EliminarCuantos años ha existido la otan? Con esta situación puede durar otros 3 a 5 años mas, ya esta finiquitado
EliminarReconozco que yo mismo más de una vez he pensado lo que has apuntado, Zarcayce, pero quizá haya una realidad algo más profunda que no se reduce simplememente a las resultantes finales de la actitud y decisiones ejecutivas de un egocéntrico embriagado de ego y chulería.
EliminarA pesar de que aparentemente la OTAN se ha lanzado en una espiral imparable de descomposición por culpa del "Yeti anaranjado", hay que pensar que el colosal problema de decadencia económica y fiscal de EE.UU. puede estar condicionando decisivamente su conducta en geopolítica. La "depredación" de propios y extraños es la lógica de un organismo que ya ha percibido la presión del desafío por la pura sobrevivencia. Por resumirlo: O hegemonía unipolar o la muerte, sin grados intermedios.
Por ejemplo, aunque no sabemos en qué va a terminar todo, no veo una próxima anexión de Groenlandia. No creo que EE.UU. esté dispuesto a dejar que la incorporación de un nuevo territorio le cargue con nuevos costes (no está clara la viabilidad en relación a la explotación de sus recursos ni tampoco la disponibilidad determinante de mantener militar y económicamente la isla). Sin embargo, tanto si logra que Europa asuma la mayor parte de los costes en cooperación defensiva en ciertos ámbitos (que antes eran asumidos por los Estados Unidos) mediante la presencia de una amenaza cierta, como si por el contrario, a Europa le costase "tragar" la píldora y entonces se pusieran en vigor nuevos aranceles, EE.UU. ganaría de todas formas: Ahorro en gasto gubernamental u obtención de nuevos ingresos fiscales. Ganar-ganar en cualquier caso.
La OTAN no va a desaparecer tan fácil; tan sólo adoptará una nueva versión más agresiva para servir a los mismos objetivos que desde su fundación siempre han prevalecido: los de ser una herramienta eficaz de dominio de EE.UU. tanto para los mismos integrantes de la Alianza como para los enemigos potenciales externos.
Me pregunto cuántos Trump así hay en la AfD alemana, en Vox española o en el Reagrupamiento Nacional francés. Cuántos de ellos querrían llevar una política parecida, pero en la Unión Europea o en Europa en general. Al fin y al cabo, incluso ahora en la UE, el más grande puede hacer más.No sé cómo se ve esto en España, pero los gritos de descontento con las normas impuestas arbitrariamente (por ejemplo, la política climática, el pacto migratorio, Mercosur) sin tener en cuenta las realidades locales de los países más pequeños están dando combustible a los partidos proamericanos de aquí.
ResponderEliminarDespués de los atropellos llevados a cabo por, digamos, Occidente desde la caída de la URSS —sucesos muchísimo más truculentos que la captura de Maduro o la anexión de la deshabitada Groenlandia—, no entiendo estos aspavientos melodramáticos por las iniciativas de Trump; que se producen, además, cuando el tiempo de la escasez ya se nos echa encima imponiendo medidas desesperadas (y esto no ha hecho más que empezar). En cuanto a Europa, se ha lanzado a una guerra suicida con Rusia y está encarcelando a sus ciudadanos por discutir su —también suicida— política migratoria, y aquí se reclama más unidad cuando lo que habría que hacer es demoler el parlamento europeo y respetar la voluntad popular, que está pidiendo a gritos que salgan por la puerta de atrás los Macron, Starmer, Merz et alii, es decir, los que han empujado a Europa al abismo.
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