La vida sigue y los problemas aumentan. El bono japonés.
Tras el fin de semana centrado en Venezuela, parece que hemos olvidado las tensiones en los mercados financieros. Hace solo mes y medio advertía sobre la lenta descomposición del sistema financiero japonés . Y como señal a vigilar incluía este peligroso gráfico, donde el bono a diez años amenazaba superar zonas de control de los picos de 2005-2006. El bono se acercaba de forma temerosa al pico de rentabilidad en torno al 2%, cotizando al 1,77%, después de una subida meteórica desde 2020. Han pasado seis semanas, y sin hacer ruido, el bono a 10 años ha explotado. Cotiza a un rentabilidad del 2,13%, con una subida vertiginosa en las últimas semanas. Teniendo en cuenta, la posesión de bonos USA en poder de Japón, hay riesgo de fuertes ventas en cuento la rentabilidad de ambos países se empiece a acercar peligrosamente. Parece que las autoridades japoneses han preferido la estabilidad de la divisa, dejando subir la rentabilidad de la deuda, pero dada la enorme cant...