La muerte del sistema capitalista.

Para un inversor de bolsa de toda la vida, escribir un artículo como este produce una transformación.

En mi caso, hace tiempo que realicé la introspección necesaria para entender que el sistema, tal y como estaba organizado, no tenía mucho recorrido. 

Desde el punto de vista ortodoxo, los economistas nunca han tratado de relacionar el crecimiento económico con la imperiosa necesidad de un análogo crecimiento energético. Sin embargo la relación no es casual sino causal. No puede existir más crecimiento económico sin el aporte fundamental de la energía. En el momento en que esta parte sustancial del sistema, empieza a decaer, el crecimiento económico queda en manos de la estadística.

Durante los últimos veinte años, era posible apreciar un enlentecimiento del feliz crecimiento de los años 60 del siglo pasado. A pesar de una tecnología explosiva que creaba todo un mundo virtual con internet y sus aplicaciones, la dependencia de la energía seguía estando presente. Y como punta de lanza evidente, el crecimiento iba asociado a la posibilidad de seguir manteniendo un crecimiento similar en la producción de petróleo.

En 2005 vimos el pico del petróleo convencional que produjo un tsunami violento, que terminó con unos precios del petróleo escandalosos en 2008, cuando la oferta fue incapaz de seguir la demanda y hubo que realizar ajustes en el precio para destruir esa demanda que no era capaz de ser cubierta.

En ese momento, ante la incapacidad de abastecer el mercado, el sistema colapsó en una crisis financiera por todos reconocida como la crisis sub-prime.

La solución de los responsables de mantener el sistema vigente fue más de lo mismo pero en otro orden de magnitud. Las inyecciones monetarias y el incremento de la deuda , que hasta entonces habían tenido un crecimiento moderado, experimentaron una violenta explosión alcista, para enviarnos a otro universo fiduciario. Las deudas se multiplicaron para sufragar una orgía de gasto y las impresoras se convirtieron en el recurso definitivo al dios del dinero de papel. Todo se podía hacer, con solo inyectar un poco de dinero.

Un mundo nuevo surgió ante nuestros ojos. Una época maravillosa comenzó a desarrollarse, donde lo importante no era la vieja economía, sino un desarrollo tecnológico basado en internet, donde el PIB real se sustituía por el PIB digital. La proliferación de los gigantes tecnológicos llevó al desatino de considerar la capitalización de alguno de estos conglomerados, superior al PIB entero de países no tan pequeños. Cifras desorbitadas de negocio y beneficios, parecía que inauguraban una nueva economía, donde la agricultura, minería y el sector energético eran viejos dinosaurios anquilosados por el desarrollo tecnológico.

Pero los crecimientos falsos como este, alejados de la economía real, no tienen una vida muy larga. El  mundo siempre ha seguido necesitando de productos reales, de materias primas imprescindibles, para alimentar un sistema cada vez más grande, con una necesidad energética cada vez mayor.

En 2019, el sistema dijo "se acabó". Ese crecimiento ficticio necesitaba cantidades cada vez mayores de energía y materias primas vitales, que ya no éramos capaces de proporcionar. 

El sistema capitalista está basado en el crecimiento perpetuo. Y sin energía adicional, esto no es posible. No se puede detener porque entonces el sistema colapsa sobre si mismo. A las dificultades presentes de modo incipiente en 2008, se le puso solución con un cúmulo de inyecciones monetarias para sustituir la imposibilidad de crecer de forma natural. Donde el sistema no llegaba, lo hacían las deudas. 

Tras la explosión de 2019, con la crisis de los repos en USA, se volvió a acelerar la impresora y con la aparición de la pandemia, el descontrol se impuso y se introdujeron excesos monetarios como  nunca habíamos visto. La pandemia también apagó la creciente crisis energética, dando un paréntesis sospechoso, al hundir la demanda de petróleo hasta límites implacables. El precio del WTI incluso cotizó por debajo de cero, al estar el almacenamiento inundado de barriles que no se gastaban.

Un espejismo que pronto desapareció. Un par de años más tarde, la oferta de petróleo es incapaz de seguir la demanda y los precios han explotado. Como efecto colateral al resultado de la pandemia, la ruptura de las cadenas de suministro, inició una escasez de productos que prendió la mecha de una inflación dormida. La concatenación de una serie de eventos inflacionarios , desató la locura y los precios están fuera de control. Los BC debieron reaccionar antes, pero el sistema esta demasiado endeudado para admitir subidas  agresivas de tipos de interés y se prefirió esperar, al considerar la inflación transitoria, con la vana esperanza de que el paso del tiempo, recondujera esa pequeña inflación, al reacondicionar las cadenas de suministro.

Como suele suceder al final de la vida de un sistema, un pequeño fallo inicial, termina con un desajuste general, donde el sistema al completo, termina por explotar. La complejidad del sistema ha adquirida tal nivel, que ya no resiste la necesidad de añadir nuevas capas de complejidad. Un ejemplo de ello es el fenecido sistema "just in time", que requería de una precisión absoluta en el manejo de los inventarios en tiempo real, unido a un sistema de reaprovisionamiento extraordinariamente eficaz, muy dependiente de unas cadenas de suministro perfectas. La sincronización exacta entre todos los puntos de la cadena productiva era un logro cada vez más complicado de alcanzar, a medida que nuevas unidades se sumaban al sistema. Una pequeña distorsión como la paralización por la pandemia y los confinamientos, ha puesto al descubierto el escaso margen con el que estábamos manteniendo un sistema bastante complejo.     

La inflación generalizada ha atado de pies y manos la solución que aportaron los BC, para tapar todos los agujeros que se iban produciendo. El sistema está al límite de deudas y la inflación ha mermado el poder adquisitivo de gran parte de la población, empujando a una recesión mundial la economía, en el momento en que la demanda ceda y se caiga por el precipicio. Una crisis alimentaria, unida a la crisis energética, solapada con una crisis de endeudamiento, en medio de una burbuja de casi todos los activos financieros, es el contexto en el que el final del sistema se va a encontrar.

Por definición el sistema capitalista no puede funcionar con decrecimiento. Las deudas comenzarían a ahogar las empresas, si las ventas fueran cada vez menores y una bancarrota en cascada se produce, cuando las empresas van quebrando una tras otra. El recurso a la impresora, puede funcionar un tiempo, pero tras varias crisis encadenadas, llega un momento en que no es posible continuar, sobre todo una vez alcanzado el peak oil, que es lo que ha surtido de energía vital, el crecimiento económico. La dependencia es tan extraordinaria , que solo unos pocos años de ajuste en la producción de petróleo son suficientes para destrozar un sistema maduro.

Ese momento ha llegado y la invasión de Ucrania, la pandemia y las consecuencias de ambas, han sido utilizadas para justificar la explosión de todas las crisis enumeradas con anterioridad. No es cierto, pero va a ser utilizado por los políticos para dar paso a un reinicio, que se encuentra con dificultades. En principio, fue escrupulosamente preparado tras la crisis de 2008, pero se ha encontrado con un bloqueo inesperado. Países como Rusia y China, no admiten un reinicio basado en los criterios de la élite occidental, donde el dólar sigue manteniendo el control y pretenden volver a una economía tradicional, donde las materias primas, la energía y la agricultura, ocupan un lugar dominante en lugar de un sistema tecnológico digital, que sostiene una continuidad del sistema fiduciario.


Se plantea cambiar el sistema, con una moneda central que referencie los valores básicos y potencie una cesta de materias primas importantes, como medio de intercambio, en lugar de una impresora digital de dólares y euros. 

Es evidente que existe una guerra por el control del sistema resultante de la crisis en curso y esa es la madre de todas las batallas.

Ahora les dejo con una pieza impresionante que resume gran parte de lo tratado en el blog, de forma magistral. Obligada lectura.

https://thephilosophicalsalon.com/pause-for-thought-money-without-value-in-a-rapidly-disintegrating-world/

              

No se preocupen, en cuanto tomen la pastilla se sentirán inmediatamente mejor y nada de lo escrito aquí, lo verán en los medios de comunicación tradicionales.

Por último, añadir que la esperanza es lo último que se pierde. Una gran parte de la sociedad no cree que el cenit de la civilización sea posible en nuestros días. La perfección tecnológica que hemos alcanzado es de tal calibre, que de alguna forma, encontrará una solución al problema de la energía. Y además en tiempo y forma récord. Por eso, este tipo de artículos les resbalan y les pone de mal genio, cuando todo el mundo sabe que la humanidad ha superado una y otra vez, todos los problemas que se han presentado.

Este pensamiento es el caldo de cultivo que nuestros dirigentes utilizan para mantener intacta la confianza en el sistema... hasta que todo explota. La sucesión de intentos desesperados de sostener el tinglado ha funcionado de momento, desautorizando a todo aquel que ha osado poner en duda el final del sistema. Pero la cantidad de grietas que van apareciendo no deja lugar a dudas. El sistema capitalista está a punto de morir y el decrecimiento que vendrá tras el inicio de la crisis sistémica durará muchos años.

Ahora, una pregunta incómoda para que reflexionen los confiados consumidores.

Si sobra tanto petróleo, si la transición energética va a inutilizar el uso del petróleo, si el peak de la demanda de petróleo se presentó en 2020, ¿por qué los precios de la gasolina y diésel son actualmente impagables?. Tómense su tiempo para responder.  

        


Saludos.   

PD. Este es el gráfico que hay que vigilar.


Se parece demasiado al gráfico del escenario Net Zero, que últimamente nos presenta la AIE (Agencia Internacional de la Energía), en sus informes anuales. En verde, escenario Net Zero, con una inversión anual de 365.000 millones de dólares, similar a la actual, por lo que tomo como referencia. Es decir nos acercamos a la producción de petróleo del Net Zero, pero sin haber solucionado la sustitución del petróleo por energía renovables... realmente eficaces.

https://futurocienciaficcionymatrix.blogspot.com/2021/10/weo-world-energy-outlook-2021.html

De momento, con solo cuatro millones de coches eléctricos vendidos en 2021, el litio se ha multiplicado por 10. Eso sin hablar de camiones pesados eléctricos, tractores eléctricos, aviones eléctricos, barcos eléctricos y todas las materias primas asociadas, incluyendo la transformación total de la infraestructura energética. Alguien debería decir de donde vamos a sacar todas esas materias primas críticas y sobre todo, como vamos a extraerlas, mirando la escasez actual de diésel.    



 

           

Comentarios

  1. POLE.
    Moriremos trillones y trillones de veces.

    "Si sobra tanto petróleo, si la transición energética va a inutilizar el uso del petróleo, si el peak de la demanda de petróleo se presentó en 2020, ¿por qué los precios de la gasolina y diésel son actualmente impagables?. Tómense su tiempo para responder"

    A ver, si estos precios ya los hubo antes, al menos en USD, y no morimos entonces, ¿por qué ahor sería diferente?

    Por otro lado, ya en 2008 las élites dijeron que había que refundar el capitalismo...Ya hemos visto como lo han refundado...con más capitalismo...Y ahora tampoco será diferente.

    En fin, amigo Quarks, otro mes en el que no hemos muerto, ¡máldita sea! :o)

    1 abrazo.

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    Respuestas
    1. Zack, sabes que entre 2010 y 2014 hubo que subir el precio del petróleo para arrancar la industria del shale oil, puesto que por precios inferiores era inviable. Pero el petróleo de las cuencas era conocido hace muchos años.

      Y ahora, ¿de donde vamos a sacar el petróleo que falta?. ¿De las renovables?.

      En fin, sin aumento de energía no hay crecimiento y sin crecimiento, el sistema no paga las deudas. Fin del sistema, aunque nos lleve unos años de "discusiones", aceptarlo.

      Saludos.

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    2. ¿Puedes ponerme un gráfico de la evolución de la deuda en los últimos 100, 200 ó 500 años?
      Tras el gráfico me dices en que momento se han pagado las deudas.
      Tras la 14 del Real Madrid, en unos minutos Don Rafael gana su 14 Roland Garros y nada nuevo bajo el sol.
      ;o)
      1 abrazo.

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  2. El artículo que has puesto en el enlace es muy largo y solo le he dado un vistazo diagonal. El final dice que se va a intentar por parte de las élites el alargar la situación y posponer el colapso final. La inflación, que en principio era el fin del juego, se hace de la necesidad virtud y se intenta aprovechar para que la gente se empobrezca y baje el consumo (no dice que la gente puede pedir guillotinas, es el punto débil de la idea).
    El retrasar el colapso final es a costa de que el después sea peor. De todas formas, no vamos a morir hoy, así que yo aprovecharé para seguir preparándome para lo que venga.

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    1. El artículo me ha parecido muy interesante, aunque bastante largo.

      Critica la devaluación del dinero para mantener el sistema capitalista, cuando el crecimiento de la producción, ya no es posible . El recurso continuado a la impresora, ha conducido a un callejón sin salida a las élites y ahora cualquier solución es un error.

      La inflación se utiliza como medio para quitar presión a las burbujas y la llegada del "miedo" en forma de pandemia y Ucrania, es una justificación para seguir inyectando dinero.

      No hay solución, por lo que han optado por alargar el proceso hasta el final.

      Todo lo que comenta ha sido tratado en el blog y solo, por poner un pero, le falta relacionar el crecimiento con la energía. Está bien hablar de la parte financiera-fiduciaria, pero esa parte solo contempla la llegada de una crisis del sistema capitalista, no la continuidad de un decrecimiento generado por la falta de energía , en el futuro que llegue tras la explosión de la crisis financiera.

      Aun así, me ha gustado.

      Saludos.

      Saludos.

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  3. Sería justicia poética que el sistema capitalista muriese por el impago mundial de la deuda. Aunque mucho me temo que aunque eso pasara, nunca se terminaría de ir del todo, como el socialismo, ambos sistemas son dos caras de la misma moneda que forman la psique humana.

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  4. hola.Quark buenas , me gusta leer cosas sobre economia pero hay muchas cosas q no entiendo,muchas preguntas ¿hay algun foro donde plantearlas? alguna recomendacion

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    1. El foro económico por excelencia en castellano es Rankia.

      Saludos.

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  5. hola.,si ,ya lo se ,pero en rankia no hay ningun subapartado.donde poner las questiones teoricas de "economia"

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