La ruptura del sistema monetario mundial.

 El sistema monetario vigente en nuestros días se gestó tras el final de los acuerdos de Bretton Woods, cuando el dólar como moneda de reserva mundial se desvinculó del respaldo del patrón oro en 1972.

Desde entonces, todas las monedas del mundo no tienen más respaldo que el del propio gobierno que las sustenta. 


Una larga introducción de la historia hasta nuestros días con un análisis pormenorizado, se puede leer en este post.

https://www.lynalden.com/fraying-petrodollar-system/ 

Después de casi 50 años de funcionamiento, el sistema está roto. Cuando tras la crisis de 2008, la FED empezó con los programas cuantitativos (QE´s) para salvar la economía americana y su sector bancario, al generar liquidez y financiación, se esperaba que solo durara algunos años como mucho.

Pero la proliferación de QE´s tanto en EE.UU: como en Japón o Europa y la bajada de los tipos de interés oficiales hasta llegar a cero, incluso alcanzar valores negativos, ha distorsionado el sistema. La permanencia en el tiempo de los tipos cero y la consecución de distintos programas de ayuda, donde los BC apuntalan las necesidades del sistema, con la emisión sin control de billones de dólares, ha dejado un sistema monetario que ya no funciona. 

Por ejemplo, la aparición de una inflación elevada, no supone una subida de tipos inmediata, sobre todo por la elevada deuda de los estados, que haría inviable el mantenimiento de unos presupuestos sociales, ante el desmesurado pago de intereses. También los mercados se han aprovechado del efecto riqueza, y los BC se han colocado siempre por detrás de los mercados, al responder con aportaciones periódicas, cada vez que una bolsa importante tiene un retroceso.

Ya no importa si hay sobrecalentamiento, ni si el crecimiento es del 3%, ni si existe el pleno empleo, el sistema es incapaz de generar una respuesta adecuada. Las deudas siguen creciendo y tras la pandemia y la ruptura de las cadenas de suministro,   la inflación ha hecho acto de presencia, demostrando la inutilidad del sistema para poner coto al crecimiento de los precios.

Históricamente, los sistemas que no funcionan terminan rompiéndose y tras la crisis se crea un nuevo sistema.  En el planeta-dólar , las grietas llevan años produciéndose. China ha emergido como una potencia mundial, al mismo nivel que su predecesora USA, y ya discute abiertamente, por qué tiene que utilizar el dólar para sus transacciones comerciales, cuando su economía, en términos de poder adquisitivo en igual o superior a la estadounidense.

En el sistema dólar, el comercio mundial está dominado por esa moneda, obligando a todos los países a comprar dólares para poder comerciar. El perpetuo déficit comercial americano provee de dólares que son reciclados al comprar deuda americana por el resto de los países. En 2013, China dejó de hacerlo y se dedicó a utilizar el superávit comercial para financiar su programa "Ruta de la Seda".  Los acuerdos comerciales con muchos países, han permitido a China crear su propia cadena de dependencia exterior y ahora, en 2021, apunta a diseñar un nuevo sistema, utilizando la infraestructura del yuan digital como nuevo sistema de intercambios comerciales, independiente del sistema SWIFT y el dólar.

Cuando se ponga en marcha este sistema, el dólar dejará de ser la moneda de referencia mundial y es probable que la crisis, larvada durante tanto tiempo, estalle. 

Las deudas adquiridas por los estados, han alcanzado el calificativo de impagables y es normal que se produzca un reset del sistema, con la condonación total o parcial de las deudas. El nuevo sistema que nazca tras la crisis y el reset subsiguiente, necesitará la confianza de la población y para ello se barajan varias posibilidades.

1). Volver a un patrón oro clásico, aunque sea de forma temporal.

2). Crear una cesta de divisas de referencia, con un ajuste importante sobre los DEG y la ponderación de cada moneda. No habría un patrón, pero el peso de cada moneda sería diferente al actual.

3). Crear un referente monetario similar a la concepción del bancor de Keynes.  

4). Utilizar como referencia una combinación de activos duros como el petróleo, el oro, cobre, plata, gas, para referenciar una moneda al valor de esos activos.

El método que se defina, sea uno de estos u otra variante, dependerá del grado de profundidad de la crisis y como emerge cada país tras el reset. Puede que importe la potencia militar o la económica o la cantidad de recursos de cada país o una combinación de ambas. 

Lo que a estas alturas ya es evidente, es que el sistema monetario que emergió tras el final de Bretton Woods, está roto y necesita una alternativa creíble. Lo malo es que no hay sustitución sin crisis y teniendo en cuenta el nivel de endeudamiento mundial, un reset es obligado, con todo lo que ello supone.  

¿Cuándo?. 

Lo que está marcando una línea divisoria entre lo que se lleva haciendo mucho tiempo (QE´s eternos) y la política del futuro, que requiere estabilidad es la inflación. Desde 2008, el sistema se ha mantenido gracias a la estabilidad en los precios. La subida del IPC, deja sin poder la emisión de los BC y tras un periodo de dudas, donde se discuta si la inflación es transitoria o no, tocará el momento de las decisiones difíciles. Por ejemplo, una subida de los precios del petróleo o  de los alimentos, al afectar a la cesta de la compra de las clases menos pudientes, dispara la inestabilidad política. 

También la explosión de la burbuja de los bonos puede ejecutar un rápido cambio del sistema. Y ya puestos, la explosión de las muchas burbujas que se han generados desde 2008, sea la de las criptomonedas, la burbuja inmobiliaria, la de la bolsa o la explosión de las materias primas, son candidatos a cisne negro o detonante de la crisis.

La aceleración de las monedas digitales por parte de los BC, la aparición de multitud de planes para ejecutar con rapidez la transición energética ( y sus masivas inversiones), la proliferación de estímulos para salvaguardar a la población y empresas de las consecuencias de la pandemia, la especulación en numerosos activos y la acumulación de deudas que acaban de sobrepasar los máximos históricos vistos tras la segunda Guerra Mundial, hacen  que la solución (en forma de crisis) no esté muy lejos, una vez que la inflación ha aparecido. 

Parece claro, es que el periodo 2021-2024, es la referencia.


Por contra, muchos se preguntarán si el sistema no puede seguir funcionando, a pesar de todo.

La respuesta es sencilla. Vigilar la inflación. Si es transitoria y al cabo de un tiempo, vuelve a descender, significa que muchos de los problemas de hoy se han solucionado y el sistema continúa vigente. Si la inflación se mantiene y sigue subiendo en el tiempo, la catarsis es obligada. Y me refiero exclusivamente a la inflación USA, como estandarte de la referencia a la moneda de reserva mundial. No vale con una inflación brasileña o sudafricana. 


Saludos.              

Comentarios

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    https://www.lainformacion.com/mundo/la-covid-mata-al-transporte-publico-y-eeuu-se-sume-en-un-atasco-permanente/2839199/

    Z.

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    1. Por cierto, ya lo decía ayer por Rankia, me he comprado unas 10 oz de plata y 1 gramo de oro, para empezar.
      Ya sabes que no tengo pasado metalero y me cuesta verme en esas lides pero mejor prevenir que curar e irá aumentando.

      Z.

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    2. Cuando tengas las onzas de plata en la mano, ya me contarás que te parecen en real. Son impresionantes.

      En cuanto al petróleo, si la demanda crece como se espera en el verano, para finales de año los inventarios caerán con fuerza y ya veremos que pasa con los precios.

      Saludos.

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