Las guerras ya no son lo que eran. La falta de energía lo domina todo.
Después del discurso de Putin , el lunes pasado, todos sabíamos que el destino de Ucrania estaba sellado. La invasión de Ucrania era la crónica de una guerra segura. Solo faltaba por determinar el minuto y la hora del inicio de las hostilidades. El jueves de madrugada, Putin volvió a comunicar la invasión de Ucrania, no solo de la región del Donbass, sino del resto de Ucrania también., siguiendo el cumplimiento de unos objetivos marcados. Antes, por activa y por pasiva, los dirigentes occidentales habían asegurado a las autoridades ucranianas que no les dejarían solos. A la hora de la verdad, ya sabemos lo que ha sucedido. Todo esto estaba predicho, pero lo importante era el grado de las sanciones que se aplicarían a Rusia. También una enorme decepción aquí. Tras el reconocimiento de la independencia de la zona del Donbass por Rusia, se aplicaron unas leves sanciones, porque se dijo que la Unión Europea y EE.UU se guardaban el grueso de las sanciones para aplicarlas en caso de una...